No me gustan muchas, pero cuando dedicas minutos de tu vida, de un día, de este día a recordarla es porque pasa algo. Extraño, olvidado. Es esa voz.
Tiene un tono de voz que me evoca ternura inmediata. Es fresca e infantil, salta y se ríe.
Tengo un audio suyo. Un tesoro que deseo escuchar. Es que esa voz.
Fue esa voz que corrió a recoger damascos del árbol cuando faltó.
Una naturalidad sencilla. Una espontaneidad simple. Esa voz que imita, que juega. Esa voz que te observa y esos ojos honestos que te escuchan. Esa voz, suena cuan melodía en mi interior. Y se repite. La siento, la toco, me recorre y produce. Esa voz.
A su lado la diversión fue fácil. Ella navega en el contexto. Con esa voz. Esa voz disonante tan sonante. Esa voz me confunde. Me hace preguntas que responde ella. Linda, auténtica, única. Esa voz.
Como hermoso susurro me canta en la mañana. Un anclaje de imaginativa serenidad me posee. Esa voz de intimidad. Esa voz me gusta. Esa voz.
12/12/2016
Es como un rol que asumen
Si mi memoria no me falla ya había escrito sobre esto, si no, de todas formas hago mención nuevamente al peor gremio o grupo de personas protagonistas de la selva de cemento.
Yo no manejo mucho, no tengo auto ni me interesa uno, sin embargo, me impresiona como nos vemos afectados los otros -el entorno- por una actitud, una idiosincrasia generada por una tropa de histéricos.
Son los conductores -humano al volante-, esos que adonde pasan y por cualquier cosa tocan la bocina como si fuera un derecho patrio porque para ellos la culpa siempre es del otro. Además te suelen meter la nariz de sus autos con prepotencia, la impaciencia se nota en las calles con aceleración y curvas bruscas y la actitud agresiva es pan diario que se le ve en los gestos y en la mirada.
Los conductores son tremendamente inconscientes, no importa si sea el cuico o el flaite o el clase media o la etiqueta que pongas para el estudio sociológico. Al menos acá en Chile se creen con un poder inexistente de pasar a llevar al de al lado, esto sumado a la contaminación acústica y el estrés social que producen los transforma en agentes destructivos de la calma y la armonía, 2 cualidades carentes en nuestra sociedad.
Son también, en general, frescos y aprovechadores, se estacionan donde no deben, se toman un estacionamiento agresivamente aún cuando alguien estaba esperando desde antes -a muchos les importa un rábano si es una embarazada o un abuelo centenario- y como no, no respetan -o no del todo- la ley de tránsito. A mi en lo personal me molesta en especial el tema de las luces en la carretera.
Después cuando llegan a casa, se bajan del auto, juran a la vida que son personas normales como si su estela de estupidez fuera efímera, pero no lo es. Es como un rol que asumen, uno bien idiota, de que hay que ser así en las calles porque acá en Chile más encima el que es más calmado, con más cultura, más tranquilo, es un huevón. En cambio, el que responde al rol del conductor es audaz y jura que la está haciendo de lujo.
Yo no manejo mucho, no tengo auto ni me interesa uno, sin embargo, me impresiona como nos vemos afectados los otros -el entorno- por una actitud, una idiosincrasia generada por una tropa de histéricos.
Son los conductores -humano al volante-, esos que adonde pasan y por cualquier cosa tocan la bocina como si fuera un derecho patrio porque para ellos la culpa siempre es del otro. Además te suelen meter la nariz de sus autos con prepotencia, la impaciencia se nota en las calles con aceleración y curvas bruscas y la actitud agresiva es pan diario que se le ve en los gestos y en la mirada.
Los conductores son tremendamente inconscientes, no importa si sea el cuico o el flaite o el clase media o la etiqueta que pongas para el estudio sociológico. Al menos acá en Chile se creen con un poder inexistente de pasar a llevar al de al lado, esto sumado a la contaminación acústica y el estrés social que producen los transforma en agentes destructivos de la calma y la armonía, 2 cualidades carentes en nuestra sociedad.
Son también, en general, frescos y aprovechadores, se estacionan donde no deben, se toman un estacionamiento agresivamente aún cuando alguien estaba esperando desde antes -a muchos les importa un rábano si es una embarazada o un abuelo centenario- y como no, no respetan -o no del todo- la ley de tránsito. A mi en lo personal me molesta en especial el tema de las luces en la carretera.
Después cuando llegan a casa, se bajan del auto, juran a la vida que son personas normales como si su estela de estupidez fuera efímera, pero no lo es. Es como un rol que asumen, uno bien idiota, de que hay que ser así en las calles porque acá en Chile más encima el que es más calmado, con más cultura, más tranquilo, es un huevón. En cambio, el que responde al rol del conductor es audaz y jura que la está haciendo de lujo.
9/29/2016
En la escalera del metro
Debe tener unos veintiuno. Se veía melancólica. Usaba unos short cortos veraniegos, solo una tonalidad más oscuros que su piel, irradiante de brillo natural, provocaba intuir la libertad en su relato.
En sus brazos, delicada piel lisa, acurrucaba un cachorro pequeño, un bebe en formación, de no más que unas pocas semanas, sus patas inocentes se apoyaban sobre la curva suave de la joven. Ella masajeaba con sus dedos, despistada.
Subí la escalera y fue lo primero que vi.
Luego de reojo lo alcancé a el. Apenas dos pasos a la izquierda de la joven se afirmaba resbaloso en el circulo de metal falso de la baranda. Su expresión era de una extrema idiotez. La boca semi abierta, los ojos dubitativos, las mejillas chupadas y temblorosas. Una burla de ser humano.
Aparentaba disimulo. Lo hacía muy mal. Era notorio. El contraste me maravilló.
En sus brazos, delicada piel lisa, acurrucaba un cachorro pequeño, un bebe en formación, de no más que unas pocas semanas, sus patas inocentes se apoyaban sobre la curva suave de la joven. Ella masajeaba con sus dedos, despistada.
Subí la escalera y fue lo primero que vi.
Luego de reojo lo alcancé a el. Apenas dos pasos a la izquierda de la joven se afirmaba resbaloso en el circulo de metal falso de la baranda. Su expresión era de una extrema idiotez. La boca semi abierta, los ojos dubitativos, las mejillas chupadas y temblorosas. Una burla de ser humano.
Aparentaba disimulo. Lo hacía muy mal. Era notorio. El contraste me maravilló.
9/07/2016
Gracias
Hace una semana hice un poco de ruido y recibí comentarios
de todo tipo; buenos, malos, lindos y feos. Hace un par de días, embestido por
una lectura emotiva encadenada a varios de los comentarios y reflexiones, es
que esta vez, me dedico solo agradecer.
Solemos agradecer para el día de…, para los cumpleaños, santos y cuanta fecha “especial” existe o se inventa, sin embargo, pienso que es insuficiente.
¿Cuándo uno le agradece a un amigo? ¿O a un desconocido? ¿A los hermanos? ¿Una sonrisa? ¿Un gesto o una mirada?
Me voy a remontar desde la familia. Cómo no agradecer a mis abuelos. A la Yaya y al Tata, la pareja de ancianos más hermosa que he visto. Él me hacía reír, me enseño voluntad social, manualidades, técnicas, materiales y disciplinas varias. Mi Tata era de esos únicos e irrepetibles que inundaban con una sonrisa cualquier ambiente. Un deleite de la bondad y de esa generosidad altruista. Mi Yaya es de esas Mater familia. Me acuerdo llegar al límite de cuestionarme si era correcto o no presentarle una polola –por las repercusiones, la lengua de la señora es brava-. La Yaya es una mujer que nunca comprendí de pequeño –nos retaba cuando los nietos abríamos el refri- pero que de mayor me hizo entender el mundo y su variado laberinto de diversidad.
Ellos dos, con otros, germinaron a mis dos padres. Él un hombre esforzado, correcto. Es de esos de cuerpo y alma, hombres que dejan huella por la simple razón de que transitan entregándose por entero, sacrificando muchos de sus propios deseos, para mí, nada más valioso en la vida. Mi viejo es sencillo, con una mente inquieta -acompañado de un potente temperamento, que para bien, me ha ahorrado muchos miedos-. Mi padre, hijo de la Yaya, se terminó casando con la hija del Tata. Así no más. Ella –mi madre- es otra que responde a esa entrega sin barreras. Más emocional y de tacto, mi madre es una mujer que aprendió de la vida. Abierta al diálogo, a la tolerancia, a la paciencia. Tendría que hacer una inmensa lista para nombrar sus cualidades. Yo me quedo con esa lección de autenticidad de ser quien tú eres, como sea y donde sea. En ella, su esencia es su escudo.
Mis hermanos, dos y dos, son todos cual más diferente que el otro. De Chompy aprendo a diario esa capacidad de levantarse y tomarse las cosas con un humor irreverente. Del Trucker ese apoyo sin preguntas –bueno, con algunas ya que el cabro es medio curioso- y aprendí de él algo que yo no he vuelto a ver; dar a pesar del golpe. Con las mujeres es distinto –la Vic y la Tere-, las veo menores y en aprendizaje. Ellas representan otro tipo de enseñanzas, de esas cotidianas que vienen de otro género, que te sorprende. Eso, te abre los canales.
Hubo muchísima gente que agradecer entre todos estos años pasados. En mi memoria hay algunas mujeres que me han acompañado, tengo varias nanas muy queridas de mi infancia, cada una con lo suyo. Profesores dispuestos, compañeros ejemplares, anónimos de los que nunca supe sus nombres, solo lo que me dejaron. Jefes de calidad y algunos no tanto. Mis primos y tíos, una bomba de mucho. Amor entre lágrimas, fuertes reconciliaciones, tragedias y maravillas -particularmente esas cositas chicas que trae la cigüeña. Nunca he encontrado a los bebes lindos, pero puta madre que son tiernos- y además, puta madre que enseñan las guaguas y los niños chicos, son como docentes de la vida, ellos tienen el manual y los adultos se lo arrebatamos.
Me remonto hasta unos 4 años atrás. Yo tenía una inquietud que me carcomía. Me daban cucos cuando imaginaba vivir 2 años fuera. El proceso de decisión fue largo y torrentoso como altamar. Tres personas fueron vitales en mí partir: Chele, La Pita y mi estimado Chino. Ellos, como una posta atlética, me dieron coraje en su minuto cuando me faltaban algunos ml para llenar el vaso.
Allá aprendí cada día. Agradezco a la Kate que me recibió al llegar, a Paul el navegante que me demostró que no hay límites –es un sordomudo mágico que se dedica a navegar alrededor de Australia con la tufeta más fuerte que haya sentido en mi vida-, a Tomás Schlack que me sacó a pasear recién llegado, a la Carla, al Jose y al Mati que apañaron en Griffith, incluso al Cesar –un huevón extremo-.
Luego vino Sydney, agradezco a Maack por acogerme en su hogar y poner siempre el otro cachete –sí, el del poto, es que es ateo- al Chago y a Carlitros que me ayudaron a establecerme con pegas dándome jornadas de tips; a la Poly, a Tania y a Melina que me confirmaron –antes que deduzas, lee: c-o- n-f-i-r-m-a-r-o-n- que la alta belleza no es por inercia tonta ni inherentemente superficial y a Milena le agradezco con cariño por regocijarme con su carácter jovial y su juventud.
Al Paul, al Scottie, al Stu, “La Tríada de la Locura” como los nominé, por ser tan claros en que hay estupideces muy malas que no vale la pena hacer y experiencias que es mejor evadir–ellos son el mejor ejemplo-. A Andy y a Vicky que me demostraron amor puro desinteresado –principalmente aprendí el concepto, la idea, de que esas personas existen en el mundo, están ahí-, y a Maggie, mi última jefa, tan grande como ella misma, dispuesta a repatriarme aún bajo su propio bolsillo.
Me costó llegar. Pude gracias a los amigos; el Bullo, El Seba, Pewe, Wholio, Luco, Benur, el Yene, el Memo, el Pipe, Andrés, la Verito, el Gonzo, el Coke, la Andrea, Julián. Cada uno a su forma me ayudó a levantarme. Menciono de nuevo a Chele por hacer comentarios tan incisivos cada vez y con ello lograr dejarme sin palabras. Lo agradezco porque es un mérito y es exclusivo de aquel chimpancé superdotado.
Finalmente agradecer a todos esos anónimos que quizás no les vi ni la cara, a todas esas personas que invisiblemente hacen posible que esto gire, a esos desconocidos dignos de fábula dispuestos a tender una mano sin juicio detrás, tal como mi estimado Claudio el sábado negro aquel.
También le agradezco a las plantas –que bueno, por mi bien, que existen-, a los árboles que me dejan atónito con sus texturas y formas y a los animales por sus comportamientos salvajes llenos de sublimes principios de la humanidad. Y no puedo olvidar agradecer a los autores que he leído que han desbordado mi cabeza de conocimiento y pensamiento más allá de lo evidente.
Y te agradezco a ti y te digo: antes de comentar reflexiona sobre las consecuencias. Me queda aún caleta de mucha imaginación y tonterías para llenar varias páginas más. Comenzó una nueva etapa. Gracias, tú.
9/05/2016
Evolución OK 28
Tengo una teoría sobre la evolución de las personas.
Cuando viajé, tuve que compartir, tanto por obligación como
voluntariamente, con mucha gente de diferentes edades y culturas, razas e
intereses.
Si bien yo ya venía moldeando este pensamiento, por allá en
Australia se confirmó.
La cosa es la siguiente, aunque en psicología no hay
definiciones respecto a esto, alrededor de los 28 años en toda persona
occidental (principalmente los hombres) comienza una nueva etapa evolutiva en
sus vidas.
Hay, luego de la pubertad -que no tiene en realidad fecha de
término-, una post pubertad. Por mucho que los jóvenes desde los 21 hasta los
28 años pueden ser activos en la sociedad e incluso actores protagonistas en la
misma, es desde esa última edad en adelante cuando cambian las perspectivas,
los enfoques, las maneras.
Me refiero a que por ejemplo, puede haber un joven de 25
años brillante, muy instruido, con una relación de pareja estable y una
posición general muy cómoda. Es hasta los pre 30 cuando el joven comienza a
entender sus decisiones y como potenciarlas, es la edad en la que ve con otros
ojos los desafíos, donde la inteligencia emocional se vuelve necesaria, donde
se ve envuelto en los problemas espirituales más profundos.
Las mujeres también responden a este paradigma, aunque son
más alternativas. Por el tema de la maternidad y otras condiciones de género,
las mujeres se toman el proceso con mayor libertad. Las tendencias indican que
ellas adelantan este proceso inconscientemente, porque a los “30” ya se sienten
viejas.
Esta teoría se podría comparar y complementar con
definiciones formales de la edad, en especial -o el que tengo más identificado-
es el de las visas internacionales, procesos en el que el período de edad desde
los 28 años hasta los 31 es clave para prácticamente todos los países.
Welcome to Chilito
No sé si yo soy muy especial o no. O hago demasiada tontera
o que. No sé. Me encantaría encontrar una explicación.
Muchos dicen que yo soy demasiado crítico, negativo. Y los
soy, pero es que ¿la gente es imbécil? Me cuesta creer como viví en #Chile
antes y me cuesta visualizar como me quedaré, a pesar del motivador proyecto en
el que estoy involucrado ahora.
Hace un año y medio volví a #Chile. Me fui a vivir Puerto
Varas para amenizar el cambio. Trabajé en el Diario El Llanquihue allá y ahí perdí
todo lo que me quedaba de vocación periodística.
Me vine a santiago solo con mochila al hombro. Si no es por los
amigos y ciertos familiares no sobrevivo, pero ahí estaban. A duras penas me
levanto, de a poco, sin caridad, a puro esfuerzo.
Recién llegado a la capital me robaron el cel que tenía. Un
lanza, a las 10 pm en la Alameda. Fui a #Carabineros que hay en Plaza Italia y
prácticamente se rieron en mi cara, la expresión de los pacos era: “bienvenido
al club”.
Poco tiempo después nos roban en la casa. Nos estábamos
acomodando, una casa que tomamos prácticamente abandonada, puros sobrevivientes,
nos hicieron mierda.
Alguien me contrató para su productora, yo lo tomé para
probar nuevos caminos pero fue un tormento, hasta me terminó cagando con plata
el jefe -un tipo que es capaz de ponerse a llorar en plenas discusiones corporativas-,
un payaso engrupidor.
Uno de esos días me robaron nuevamente. Estoy seguro que fue
por medio de drogas, a pesar de las burlas de muchos y del típico mensaje
conservador de otros. Me robaron todo.
Surgió la posibilidad de trabajar en un bar. Yo sueño con
tener mi restaurante y me pareció una buena opción a pesar del pago miserable y
el horario invivible. Trabajé ahí con buena voluntad por meses. Cuando
acordamos la salida –yo ya no daba más- se demoraron 2 meses en pagarme lo
debido hasta que fui al local con una actitud de acá no me voy sin mi plata.
Una noche, en el bar, entraron dos flaites. Uno pistola en
mano y otro con un garrote de más de un metro. Repito que incluso entraron al
local. Una semana antes unos delincuentes habían intentado hacerle un portonazo
a uno de mis housemate.
El periodo anterior, desde mí llegada a #Chile, lo transité con
una depresión exógena –según lo que investigué, puedo equivocarme-. Eso
significa mal carácter, sin ánimo ni energía y muchas de tus características
más negativas potenciadas y tus cualidades casi suprimidas. Esa ya es una lucha
personal.
Hasta hace un mes más o menos. Sentí el cambio, ese proceso
había terminado, salí del hoyo y desde entonces estoy con la flecha pa’ arriba.
A pesar de eso, del cambio energético experimentado, el sábado
me volvieron a asaltar. 4to celular en un año, $500.000 aprox. en total, solo
en celulares. Fue en la Alameda. Hubo choque, persecución y quedé un poco
herido. Un buen cabro me salvó, alojé en su depa.
El domingo apenas me podía mover. El martes me organicé para ir a hacer los
trámites.
Me junté primero con el vendedor de un nuevo cel, uno ultra
barato para salvar. Revisé el aparato y lo aprobé, pero sin el chip y otras
condiciones no podía medir realmente cómo funcionaría.
Fui a #WOM. Una hora y media en cola, sin exagerar. Y entre
medio el jefe de la sucursal –que andaba puro dando vueltas- atiende
preferencialmente a un amigo suyo (se saludaron de abrazo, fue notorio). Pude
comprar el chip, pero a pesar de las promesas hicieron mal la pega y el
dispositivo quedó igual inahibilitado, sigue así.
#Líder me llama 8 veces al día para que pague la tarjeta.
Fui dos veces a pagarla a caja este mes. En ambas me fui porque había una cola
enorme. También llevo 2 semanas con varios intentos para pagarla en línea, pero
su plataforma es una verdadera basura y funciona por milagro.
Hace 2 a 3 semanas atrás hubo un corte de luz generalizado.
Cero capacidad de #Chilectra de comunicar que pasaba y menos tener la deferencia
de decir la hora de reposición. Al final fueron 3 horas, sin aviso previo y sin
respuesta de la empresa. Es escandaloso, apenas uno se atrasa están encima como
felinos del dinero.
Yo uso internet #GTDManquehue en la casa. Como una semana
antes del corte ya había bajado notoriamente la calidad del servicio. Después
del corte, se hizo insoportable. He perdido horas –ya no minutos- llamando a
los idiotas.
Hoy mismo quería resolver esos tres problemas que me tenían
cabreado. Y a eso se suma el problema del cel comprado. Dicen que lo barato
cuesta caro. El cel tiene pantalla quemada (que se ve en ciertos ángulos y
aplicaciones), la batería cagada (con esos típicos saltos porcentuales de
aviso) y lo peor de todo, el puerto de carga está destruido y hay que hacer con
una presión molesta y cacharle con sutileza una posición clave. Un culazo de
aquellos.
Intenté pagar online lo de #Líder y nada. Les escribo en Facebook
y en Twitter, menos mal en esta última respondieron aunque tras harto rato, pude
hacer funcionar el sistema y pagar.
En paralelo ya llevaba varias llamadas a #GTD. Tras que me
colgara un ejecutivo –lo mandé a buscar a su supervisor, sin aceptar su
discurso pauteado- finalmente me recontactaron, esta vez, con la persona a
cargo al auricular. Me impresiona como los ejecutivos call center ya ni parecen
personas, ese trabajo hace que pierdas tu humanidad.
El supervisor se presentó
de entrada, tenía otro tono y disposición, entendió mi postura sin peros ni
chanterías y quedó de mandarme un técnico. Hoy perdí al menos una hora solo con
ellos.
#WOM ya fue escandaloso. Tienen un Twitter de ayuda que no
funciona desde mayo. Les escribí al Twitter normal. Les mandé 5 tuits, sin
respuesta. 5 posteos en Facebook, sin respuesta. Ok, <> pensé. El menú evita que hables con un ejecutivo y no hay nada en
línea que te indique ese nivel de contacto (ni foros, ni blogs, ni redes
sociales). Partí primero con la opción que yo necesitaba: servicio técnico
internet, pero no, la grabadora del menú termina y no hay opción de hablar con
una persona. Tras unos 20 minutos y varias navegaciones en el menú descubrí una
opción donde al final te permiten hablar con un ejecutivo. Les arruino la
sorpresa: la alternativa es del ÁREA VENTAS.
Bueno, que ya me estaban
trasmitiendo y me sacan una sonrisa, pero de nuevo, 20 minutos hasta que
alguien contestó. Resolvió el problema o lo identificó, pero ahora han pasado 2
horas y aún nada para algo que se suponía inmediato. Además le pedí dejar
constancia del reclamo, pero para eso hay que llamar a otro call center. ¿Es
broma?
A todo esto, aún después de pagar me siguen llamando de #Lider.
Ellos llaman de números fantasmas, imposible bloquearlos.
Y terminó el día y no pude hacer ninguna puta mierda de lo
que debería haber hecho.
Se respondió:
Este posteo es una respuesta al anterior: “Welcome to
Chilito”. Les respondería a cada uno individual, pero me di cuenta de una mejor
fórmula. Hubo mucha gente que respondió al posteo: en Facebook, en Twitter,
Whatsup, llamadas y mails. Yo no me pude quedar indiferente a todo ello.
Primero agradezco de mente, espíritu y corazón a los que
leyeron –cuesta mucho que la gente lea-, a los que les generó impacto
indiferente al motivo, a los que me quieren y se dieron tiempo de pensar en mí.
Me sorprende como de forma automática –o en mi cabeza- se
generó de inmediato una clara clasificación del tipo de mensaje enviado y desde
que postura-perspectiva venía la respuesta.
Son 4 grupos: Los viajeros, los que se elevan en sabiduría
moral, los que comprendieron el fin último del relato y los cercanos que
exageran en profundidad y un poco de sentimientos.
Los viajeros ven lo escrito como un ejemplo de la crisis en
Chile y el versus cómo se manejan las cosas en otros lugares del mundo. Ellos
entienden el concepto planteado de depresión exógena al regeresar, porque la
llegada después de viajar harto tiempo es compleja y afecta directamente en la
vida de los repatriados. Muchos, no pueden reinstalarse y parten de nuevo
afuera.
Los que se elevan en sabiduría moral que ven el tema como
algo cuántico. Y aunque no descarto que haya explicaciones por ese camino, yo
he recorrido varias de sus avenidas.
Como que ellos no leyeron -o no entendieron- la parte de la flecha pa’ arriba y el cambio energético.
Tampoco asimilan que se cuentan datos concretos que son parte de una realidad que
TODOS vivimos; como la mala atención de los servicios en general, la crisis
institucional en Chile con políticos, uniformados y empresarios recurrentes en
tribunales, que millones de personas han salido a las calles a manifestarse por
distintos temas este año, que las discusiones en todas las materias están fuera
de foco o el paupérrimo escenario chileno en salud, educación y seguridad, entre
mucho más. Ellos se limitaron a la idea
de que no importa lo que te pasa, sino como reaccionas a ello. Y eso yo lo sé.
Los que comprendieron lo que leyeron. Yo no estoy en depre,
ni nunca he sido ni medianamente depresivo. Ellos entendieron que lo cuento son
circunstancias, que es un relato a un período donde simplemente se detalla que
pasó y como viví eso más cómo una incomodidad presente, latente.
Y los cercanos, que leyeron mis palabras como si fuera una
carta de suicido o algo por el estilo, un pedido de ayuda. No deseo ser ingrato
con ellos. Me emociona su afecto y entrega.
Para mí la cosa es más sencilla y no me voy a cansar de
repetirlo. Somos compatriotas en un país que está terriblemente mal configurado
y todos debemos por obligación ser actores de cambio, revelarnos, hacer lo que
esté a nuestro alcance para conseguir ese equilibrio que merece nuestro país,
nuestra gente. Lo otro es pasividad y actitud Poncio Pilatos. A ellos, les pido
que vean y se rían con la película Idiocracy, porque nosotros vamos directo a
eso y quizás solo viendo con humor esta situación entiendan la real profundidad
del problema.
8/22/2016
Ni la constitución ni leyes, sólo la consciencia existe.
Hace poco discutí con alguien que no
valida los movimiento populares. Alguien que asegura que la única forma de
cambiar las cosas es con el voto. Una acción política avalada por el discurso y
los ganadores, asumido como un falso principio político-ético. La realidad es que el
voto es control y perpetuidad, sus posibilidades son un cuento dentro del contexto y este hecho desespera a los tradicionalistas.
Lamentablemente hay gente que no sabe
escuchar, gente con la que uno quisiera conversar, pero no se puede. Son como
una pared, intransigentes de argumentos y posiciones.
Pues bien a ellos les digo: los
cambios en la historia se han hecho justamente con manifestación popular
indiferente al formato; comportamientos en masa consecuentes al inconsciente
colectivo, revueltas, guerrillas, revoluciones, manifestaciones y hasta
linchamientos públicos.
Porque la verdad es que la masa
tampoco es el pueblo como creen ellos; deben leer a Ortega Y Gasset; la masa es
un ente en sí mismo y excluye la invendible complejidad de un pueblo.
Hoy la masa está furiosa y nunca
antes a este nivel, hablamos de rabia. Desde que tengo consciencia la masa
nunca fue más similar al pueblo, nunca estuvieron más de acuerdo. Alegamos por
claves básicas (FRATERNIDAD, LIBERTAD, JUSTICIA); pueblos originarios, drogas y consumos,
las AFP, las isapres, sueldo mínimo, desigualdad, corrupción, etc.
¡Afirmo!, millones -no miles-
millones de chilenos hemos salido a las calles este año a protestar, pero para,
la discusión sigue teniendo aristas como la prohibición de la marraqueta por
sodio en una economía donde es legal el café, el tabaco, la Coca Cola, el McDonald's,
los zoológicos y a otro etc que este si es interminable.
La estupidez es una elección. El
pueblo está dividido -como siempre, porque así funciona su sinergia- y muchos
aplican esa ceguera voluntaria que los hace creer que "no estamos tan
mal" o "hay peores en la región".
No, no y no. Yo soy negativo y quizás
realista. No sé, me han catalogado de mucho y no me importa. Algo soy ¿Se puede analizar el Chile de hoy y ser positivos? OK, siempre se puede ser
positivo, en este caso, ¿Vale la pena? Las cosas están mal y seguir evaluando y
juzgando con la mentalidad partidista, con la derecha y la izquierda, es elegir
la estupidez.
Hacer nada por lo que te molesta es
elegir estupidez. Seguir confiando en sistemas "democráticos" y
"capitalistas" es elegir la estupidez. La pasividad es una enorme estupidez. La destrucción heredada es una estupidez.
Ni la constitución ni leyes, sólo la
consciencia existe. Lo otro es discurso y demagogia.
7/29/2016
Aló prevención?
En algún momento yo participé en la realización de una
campaña comunicacional de nivel nacional promoviendo la seguridad preventiva.
Esa campaña incluyó varias actividades y una lista larga de actores que durante
meses se reunieron periódicamente para llegar a resultados.
Aparte de efectos menores, lo que quedó fue un video de pocos
minutos que se muestra por orden ministerial en los buses interurbanos. La
animación es un símil a lo que hacen en el avión; te explican sistemas de
emergencia, derechos y deberes. Ok.
Estaba yo saliendo del diario. Afuera llovía a cántaros,
horizontal, densa. Clásica lluvia del sur, estaba en Puerto Montt. A esa altura
ya está oscuro, se reconocen los focos y la luminaria principal pasa a ser la
de los autos, y a calle vacía, igual a oscuridad dominante.
Para irme a Puerto Varas debía tomarme un bus interurbano.
La micro, el transporte público zonal.
Pero esa sonrisa hoy significa poco. El bus no tenía
cinturones de seguridad individualizados como dice por ley el instructivo audiovisual, tampoco
luz apropiada al interior, menos información mínima y requerida de seguridad.
Uno a uno fueron subiendo; ella, tú y ellos.
Había un sticker por ahí debajo de otros papeles pegados, ese que
avisa la capacidad máxima del bus.
Ha pasado un tiempo y no recuerdo la cifra, pero sé que responde sólo a los pasajeros sentados, en este bus, yo diría que un tercio.
Ha pasado un tiempo y no recuerdo la cifra, pero sé que responde sólo a los pasajeros sentados, en este bus, yo diría que un tercio.
Así parte. Ese bus se va por la carretera. Y la cruza a unos
110 km/h, con la inmensa mayoría de la gente de pie, cuerpos que vuelan a cada
curva o aceleración. La radio está fuerte, es cumbia.
Como dije, el video expone una serie de obligaciones. Las de
parte del transportista no se cumplía ninguna. Las comprometidas al usuario tampoco
se cumplían.
Escuché días después una conversa de mi madre con mi hermana
en la que esta última defendía el transporte; rápido y seguro. Por supuesto, la
adolescente iba en el típico grupito de amigas. Seis, suelen ir de a seis.
Va a pasar que uno de estos buses choque a altas velocidad
en la carretera. Faltará que se muera el hijo, sobrino o abuelo de un personaje
relevante de la zona y ya está. Comienza el debate. En menos de 3 meses hay o 2
escenarios: la discusión se extendió a nivel nacional (transporte público en
regiones) o ya está legislado o solucionado con fiscalización municipal o
regional.
Esas máquinas son peligrosas y el sistema en sí está llena
de vicios, sólo falta que muera alguien, un referente en la sociedad y el tema
es portada en todos los diarios, todos los días, durante varios días. Chile
style.
6/20/2016
Psico contenido
Hace unas noches estaba en una de esas mágicas
conversaciones de inverosímiles condiciones. De esas en las que suelen sacarse
puntos de reflexión potentes. Ahí fue cuando hice una relación de ideas que
hasta a mí mismo me dejó asombrado.
En ella acuñé el término “psico contenido” referencia al
cómo hoy se distribuye la información por una parte del ente estatal y por otra
el privado.
Psico contenido es aquel contenido persuasivo que tiene por
fin conseguir una modificación de consciencias y valores en las personas. En el
mundo actual la publicidad es una gran representante de esto, pero no la única.
Antonio Gramsci es un filósofo italiano que me impactó mucho
en algún momento de mi vida. Para él, hace poco menos de un siglo atrás, el
mundo se estaba volviendo alienante gracias al sistema económico de libre
mercado y las post consecuencias de la Revolución Industrial.
Para Gramsci, el sistema formaba gorilas básicos y prácticos
para mantenerlos controlados por el statu quo y en orden. El autor no veía la
revolución que vivimos contemporáneamente llamada la Revolución de la
Información, en la cual el conocimiento se hace accesible a todos.
Juntemos la posición de Gramsci con el “psico contenido”. La
hegemonía existe desde de siempre y es el mecanismo por el cual los dogmas
consiguen perpetuarse en esferas de poder y control. Por ejemplo, el Opus Dei.
Una forma potente para este pensamiento de mantenerse vigente es por medio de
la educación. Entonces sus fieles construyen espectaculares colegios y
universidades que obligan a sus alumnos en esa forma de vivir la religiosidad.
Pero es una obligación persuasiva, oscura. A los niños los instruyen para que
vean como ellos desde que comienzan sus primeras decisiones y así, cuando son
capaces de armarse su propia cosmovisión ya están preparados –entrenados- para
seguir las prácticas que han visto y practicado desde que nacieron.
El psico contenido entonces es hegemonía pura, pero ya no de
entes poderosos e influyentes intrínsecamente en nuestras vidas, sino que es
información y mensajes sin necesidad de emisor. El psico contenido como su
nombre lo indica influye al interior de nuestras mentes y nos condiciona a
acciones que nos ponen en aprietos. Por ejemplo, el fumar cigarro. Durante décadas
se comunicaba que fumar te hacía mejor o más popular. Hoy eso ha cambiado y hoy
el psico contenido respecto al fumar es negativo. La gente lo ve mal, de mala
manera y ser un fumador te hace ver como una persona débil y consumida.
Entonces este psico contenido no cumple las mismas reglas
que el contenido corriente. El psico
contenido es repetitivo, es multi plataforma y multi canal y muy importante, es
siempre referencial a nuestra pirámide de necesidades.
Así, este psico contenido no es controlado, sino más bien es
una ola abrasiva, que crece por propias sugestiones y que consigue adeptos según
intereses.
5/12/2016
Consejos alienantes
Desde hace
varios años que yo produzco mucho ruido comunicacional por Chile y sus condiciones.
Mis críticas disparan para distintos lados, sin embargo, en lo profundo, en una
arista emocional y personal, por tanto única e incuestionable, lo que más
molesta –hasta producir rabia- y afecta,
– cuando viene de gente con influencia en mi- es que en este país sucede una
extraña sinergia; es como si todos de alguna manera andan diciéndole al de al
lado como lo debe hacer.
La idiosincrasia
chilena, resultado tanto de nuestra historia como de nuestra geografía, ha
generado un sistema psicosocial alienante e inalterable en el que la libertad real
y bien entendida y la máxima que proclamo “vive y deja de morir” desaparecen
así sin más. Dicho de otra forma, dejan de ser alternativa.
Lo que es
yo, me carga, me repudia y molesta que amigos, parejas o familiares, compañeros
y conocidos, te digan externamente lo
que debes hacer –como si tuvieran un manual o más aún, un dossier de permisos o
reglas- en vez de escuchar y poner atención
empática. Esto sucede porque en vez de escuchar y prestar esa concentración
mínima requerida para la buena comunicación, ya mientras comienzas a hablar con
ellos están pensando cómo, dentro de sus formas de ver la vida, sus
experiencias y perspectivas, puedes solucionar lo que te aproblema y esto genera
conflictos internos. Lo correcto, natural, apropiado y sano es mantener
neutralidad, la mente en blanco libre de prejuicios y hacer las recomendaciones
en base a la vida del otro y no de la propia.
Es como si
las personas no entendieran que sus consejos no se aplicarán en la vida de
ellos, si no que en la vida del otro y ese otro tiene una vida tan compleja
como cualquiera.
Imagina que A
le cuenta a B que está aburrido en la pega porque se siente explotado y no
tiene tiempo para nada. A es un tipo muy conservador y tradicional, los cambios
los ve con pavor. Nunca ha viajado ni experimentado. Entonces B le dice que es
fácil: renuncia. B es un emprendedor, viaja seguido y las sorpresas le
fascinan. El consejo de B es válido para una persona como él, pero es un
absoluto sin sentido para A que con el mensaje recibido, sus pensamientos se
contaminan y confunden aún más con pensamientos negativos.
¿A qué voy?
A mi entender B le podría haber recomendado a A que hablara con sus jefes
respetando el protocolo, con honestidad y sencillez. O algo por el estilo. Esto
es muy rebatible y no sé si el ejemplo funciona del todo al poder inventar más
problemas y pensamientos negativos de A. Pero el fondo es que si alguien
necesita de tu consejo, antes de lanzar lo primero que se te ocurra, escucha
bien al otro y trata de comprender su verdadero problema y cómo dentro de sus
propias posibilidades y capacidades el poder resolverlo.
2/02/2016
El mundo de las apariencias y falsas expectativas
A raíz de la película The Revenant, El Renacido en español,
es que me puse a investigar sobre los osos grizzly primero y luego sobre estos
animales en general.
En el proceso, ya
estaba yo en Youtube esperando comparar el ataque que sucede en la película al
protagonista versus un ataque real, cuando sin embargo en la lista de
resultados de búsqueda de la plataforma de videos más importante del mundo me
percato de una comparativa aún más cercana en mi cotidianidad de la que
planeaba tras el filme.
En la mencionada lista de resultados veo:
Primer video: “ataque de oso”. El video no es un ataque de
oso y sólo muestra por apenas más de un minuto una persecución de un oso a un
ciclista que graba todo en una GoPro. No hay ataque en el video y menos
mordiscos, garras o sangre.
Segundo video: “Ataque brutal de osos a humano”. Acá si hay ataque,
si hay mordiscos y sangre. Pero no es referencia el título. El humano en
cuestión es un visitante de un zoológico que se mete a la jaula del oso y ahí
es atacado. El video es una cápsula de un noticiero y finalizan comentando que
el hombre sobrevivió.
Tercer video: “fatal
ataque de oso”. Este es el más mentiroso de todos. El video muestra a unos
campesinos en que, manteniéndolo encadenado, juegan a alimentar a un oso. En eso, el gran
animal estira sus garras y logra coger a una mujer y la acerca hacia él. Al
segundo, el mamífero es alejado por otras personas que le pegan con varillas y
otras cosas. Al terminar, el video muestra a la mujer sonriente. El oso más que atacarla busca el alimento que
ella llevaba en un balde en sus manos y si fuera ataque, deja mucho de ser
fatal al salir la víctima ilesa.
Cuarto video: “oso mata a un hombre de un mordisco en el
cuello”. Nueva falacia. Tras el ataque el hombre escapa vivo por sus propios
medios. Está claramente herido y sangrando, pero nada hace parece que muere. No
lo dicen en el video y la opción parece poco probable al estar en un entorno
seguro.
Bueno, a mí me gusta dejar estos temas sobre la mesa y en
este caso sólo los plantearé. El punto es que impresiona como los títulos hoy
en día son de escaso valor informativo en redes casuales. Como el sistema funciona por un medio de
atracción al lector, quienes redactan confunden con insinuaciones, ambigüedades
y exageraciones que hacen que uno quiera leer la nota, pero que por el
contrario se encuentra con un contenido diferente.
Esto sucede en todo contenido. Siempre hay una parte más
visible: el título, la etiqueta, la caratula y una parte interior que es lo que
interesa pero que cada vez difiere más, e ahí el problema, eliminando la congruencia
de lo que es el gancho y el cuerpo.
Las comunicaciones hoy funcionan por medio del engaño
informativo, inventando ganchos atractivos para contenidos que nadie quiere ver
y que sirven para rellenar, para llegar a lo más importante para el emisor en Internet: ganar clicks, aun cuando la forma contradiga los manuales.
7/27/2015
El tema del confort
Si, está bien, sé que
Confort es sólo una marca y que de lo que hablaré se llama en realidad papel
higiénico, pero uno se acostumbra y no es extraño que los latinos llamemos a ciertos
productos por el nombre de la marca que los introdujo, como Gillete para
nombrar una hoja de afeitar.
Hablaré del papel higiénico
porque me parece una de esas pequeñas cosas que podemos hacer en nuestra rutina
diaria para ahorrar recursos tanto ambientales como económicos sin esfuerzo.
Cuando era pequeño me
acuerdo que tomaba el rollo y le daba vueltas y vueltas. Al final, el conjunto
de lo que tenía en la mano parecía más
un pañuelo que papel y por supuesto que atoraba al inodoro con frecuencia.
Con el tiempo, vi como
otros hacían mismo uso. Y fue viendo a los otros –sí, las reglas y consejos de
mamá también ayudaron- que me di cuenta del gasto innecesario que ese sistema
producía.
La verdad es que este
tipo de papel gasta pulpa de árboles vírgenes. Cada persona usa aproximadamente
4 kilos al año –los suecos 15 kgrs.- , produciendo un gasto masivo, más aun
considerando que aún no se implementa transversalmente algún sistema ecológico
de reciclaje y elaboración.
Además es caro. Su
precio unitario puede alcanzar los $800, pensando que se acaba rápido y que
cada baño debe estar provisto de uno, no es un tema menor. Pero no sólo eso,
sino que lo más importante es que es muy fácil reducir su consumo al mínimo.
El ser humano es una
especie de costumbres. Uno puede acostumbrar su cuerpo a defecar a diario a la
misma hora o bajo la misma rutina. Por ejemplo, yo me levanto, voy al baño,
hago mis necesidades y a la ducha. A varios comensales les he escucha técnicas
similares.
Los árboles no
debieran ser los responsables de limpiarte el traste, más bien es el agua la
limpiadora corporal oficial.
4/14/2015
La Economía del Cariño
Estaba yo haciendo un
curso de marketing digital en Foxize cuando en una conferencia grabada desde
España le escuché a Mar Abad, emprendedora fundadora de Yorokobu un concepto
del que estoy en completo acuerdo, pero que con el que por el contrario varias
veces he recibido contraposiciones.
Ella habla de las
condiciones y cómo empezó destacando como
un pilar fundamental en el proceso la ayuda de familiares o amigos para tener
acceso a servicios profesionales que sumando producen un alto costo.
Ella define estas
ayudas como la Economía del Cariño. Si tienes un amigo fotógrafo te puede hacer
las fotos o un amigo que edite te puede ayudar con los textos. Fácil y simple.
Yo, en lo personal, cuando
estaba iniciando una empresa y hasta hoy me inquieta mucho que solicitas ayudas
que necesito para mi emprendimiento en materias como diseño y recuerdo una
constante respuesta opuesta a mis intereses.
Esto es, amigos
profesionales que no estaban dispuestos a sacrificar un poco de su tiempo en
ayudar y eventualmente cooperar con un emprendimiento de un amigo. Los
argumentos se repetían: “debes valorar tu trabajo y cobrar por él”.
Muchas veces, buscando
más opiniones pregunté a compañeros laborales, o personas con más experiencia o
recorrido y casi todos replicaban lo mismo: “no trabajo gratis, ni a un amigo”.
Una falta de solidaridad
que me impresiona en un país de pymes. En un círculo tanto laboral como de
amigos de emprendedores y sin embargo, prestar ayuda parece ser en el
inconsciente colectivo una acción no recomendable.
Me parece una absoluta
contradicción de principios y nula empatía laboral en un contexto que, para la
gran mayoría es espacio común: partir con limitados y escasos recursos, tanto
económicos como de conocimiento.
Esto me lleva a otro
concepto diferenciador de la idiosincrasia de los chilenos. Somos tremendamente
generosos, pero para nada solidarios. Esta diferenciación no es menor. Un país
que ante tragedias tiene una ciudadanía comprometida que responde, pero que en
el día a día todos pujan, olvidando consecuencias, por lo suyo, su espacio, sus
utilidades.
Otra más de una
sociedad educada y desarrollada en base al frío sistema capitalista. En el que
utilidad y egoísmo parecen ser sus términos identificadores.
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